Hey, hace tiempo que no escribía aquí del todo ásí que les dejaré lo mas emo que he escrito en mi vida… Realmente me da pena mostrar este cochinero emocional de adolescente de 15 años pero lo haré ya que no tengo nada mejor que poner.
Es como una historia de un tipo que se pierde en donde su imaginación les haga saber y resulta que tenía una novia. Esta apunto de morir y se arrepiente de que lo último que le dijo a su novia fue: “hey estas bien pendeja, déjame en paz.”Un sueño
Me estoy perdiendo, puedo escuchar el último sonido triste de este lugar y estoy en el suelo sobre mis rodillas.
Me recuesto y lentamente muero, una piedra me golpea y caigo desmayado – tan infatuado.
Mientras desmayado comienzo a soñarte, tomando manos mientras todo el ruido se convierte en un ensordecedor silencio pero sin embargo ahi estamos: Tu y yo desvaneciendonos del mundo en lo que comenzamos una carrera de labios, nos damos una mirada de ojo a ojo y repentinamente un susurro resuena en mi oido, te amo, dices.
Sé que esta es la última vez que te veo.
Me dirige tan asustado el pensar que me podría despertar, no quiero, así que me aferro tanto a ti, con demasiada fuerza que la mueca te cambia totalmente; me aferro justamente a tu lado, justo abajo a ti, me siento mas bajo en altura que tu.
Ahora en lo que el viento lentamente abusa de mi rostro, comienzo a sentir una melodia encantadora bajando por mi rostro y cuerpo, tan elegante es esta melodia que es como si las ballenas estuviesen cantando en las profundidades de un mar en eterna calma mientras las gaviotas nadan y comen alrededor. Entonces me doy cuenta de cuán lejos realmente estás.
En lo que sigo soñando tomo mi última oportunidad antes de irme, tal algoritmo me hace tocarte, tomar mi último respiro y llevar tu aroma color ambar tan dentro de mis pulmones.
Comienzo a desesperarme, a preocuparme. He vivido tanto tiempo contando las respiraciones faltantes, caminando sin compañia, arrebatado y dejado atrás. Mientras termino de besarte de nuevo puedo ver tu rostro sonriendo justo bajo mi, cierro mis ojos para ver y de repente soy mucho mas alto de lo que tu estás.
Al abrir mis ojos, mi visión comienza a nublarse y despierto después de soñar y sentir el millón de cosas que siempre quise hacer en mi último día con vida.
Lloro una lágrima y estoy muertamente enfermo de dolor y agonía.
¿Qué pasó?
¿Algún día sabrías que te amo tanto como nunca lo mostré?
Este es el último llamado para el alcohol, ¿A dónde iremos por el desayuno?, siempre di soluciones atormentadoras a una vida abrumada.
Estoy tan cansado, me siento somnoliento.
Cierro mis ojos y me marcho, deseando haber podido hacer mas pero inutilmente estoy recostado aquí, muriendo, comienza a llover, ¿Y yo?, yo ya me fui mi amor.
Aún recuerdo el último dolor.
Me sentía tan vacío extrañando cada pezado de lo que has llegado a ser y me daba miedo o probablemente sólo vergüenza molestarte.
La noche anterior no habías estado del todo bien y las únicas palabras que habías dicho no fueron realmente recomfortantes, no sabía que decir, me molestaba que todo te diera igual aún cuando claramente no era así, solo que no lo decías. Jamás lo hacías.
Internamente tan pulverizado, me hacías falta y siempre estuviste tan apartada.
Sé que jamás hubieses llamado, no si pasaran dos horas, sino hasta que comenzaba a creer que el tiempo se me agotaba y que ya no habría más.
No tenía un hogar, todos se habían ido y yo inutilmente estaba ahí escribiendo todo lo que nadie jamás leería. No quedaba nadie más, solo tu y no estabas, nunca comunicándote, probablemente nunca lo hubieses hecho si yo no lo hacía, necesitas tanta iniciativa.
Pero lo necesitaba bastante, te necesitaba, me hacías mucha falta y no querría convertirme en una carga o en una molestia. Aunque la mayoría de las veces no fue posible tolerar tanta violencia mental, no sé porque esperabas que yo te buscara si tu nunca mostraste buscarme.
Ese día te había tratado de ver pero te dio igual, me arrebataste el valor de preguntarte acerca del siguiente día porque me asusté de tener la respuesta inesperada y siendo sinceros querida mia: En mi caso, lo esperado era siempre lo inesperado; cual lógicamente siempre llegaba este último.
Jamás me imaginé a mi mismo volteando a ver mi teléfono celular mas de diez veces en menos de treinta minutos. Sentía la agonía de tu ausencia y el aire respirado se sentía tan denso como el agua. Que mal.
Siempre estuviste bien y yo no pude, querida, todo siempre fue mas de lo que yo pude y no me comprendiste por mas que te lo dije. Me mató este sueño que ha sido el mejor que nunca tuve.

Hey, hace tiempo que no escribía aquí del todo ásí que les dejaré lo mas emo que he escrito en mi vida… Realmente me da pena mostrar este cochinero emocional de adolescente de 15 años pero lo haré ya que no tengo nada mejor que poner.


Es como una historia de un tipo que se pierde en donde su imaginación les haga saber y resulta que tenía una novia. Esta apunto de morir y se arrepiente de que lo último que le dijo a su novia fue: “hey estas bien pendeja, déjame en paz.”Un sueño


Me estoy perdiendo, puedo escuchar el último sonido triste de este lugar y estoy en el suelo sobre mis rodillas.


Me recuesto y lentamente muero, una piedra me golpea y caigo desmayado – tan infatuado.


Mientras desmayado comienzo a soñarte, tomando manos mientras todo el ruido se convierte en un ensordecedor silencio pero sin embargo ahi estamos: Tu y yo desvaneciendonos del mundo en lo que comenzamos una carrera de labios, nos damos una mirada de ojo a ojo y repentinamente un susurro resuena en mi oido, te amo, dices.


Sé que esta es la última vez que te veo.


Me dirige tan asustado el pensar que me podría despertar, no quiero, así que me aferro tanto a ti, con demasiada fuerza que la mueca te cambia totalmente; me aferro justamente a tu lado, justo abajo a ti, me siento mas bajo en altura que tu.


Ahora en lo que el viento lentamente abusa de mi rostro, comienzo a sentir una melodia encantadora bajando por mi rostro y cuerpo, tan elegante es esta melodia que es como si las ballenas estuviesen cantando en las profundidades de un mar en eterna calma mientras las gaviotas nadan y comen alrededor. Entonces me doy cuenta de cuán lejos realmente estás.


En lo que sigo soñando tomo mi última oportunidad antes de irme, tal algoritmo me hace tocarte, tomar mi último respiro y llevar tu aroma color ambar tan dentro de mis pulmones.


Comienzo a desesperarme, a preocuparme. He vivido tanto tiempo contando las respiraciones faltantes, caminando sin compañia, arrebatado y dejado atrás. Mientras termino de besarte de nuevo puedo ver tu rostro sonriendo justo bajo mi, cierro mis ojos para ver y de repente soy mucho mas alto de lo que tu estás.


Al abrir mis ojos, mi visión comienza a nublarse y despierto después de soñar y sentir el millón de cosas que siempre quise hacer en mi último día con vida.


Lloro una lágrima y estoy muertamente enfermo de dolor y agonía.


¿Qué pasó?


¿Algún día sabrías que te amo tanto como nunca lo mostré?


Este es el último llamado para el alcohol, ¿A dónde iremos por el desayuno?, siempre di soluciones atormentadoras a una vida abrumada.


Estoy tan cansado, me siento somnoliento.


Cierro mis ojos y me marcho, deseando haber podido hacer mas pero inutilmente estoy recostado aquí, muriendo, comienza a llover, ¿Y yo?, yo ya me fui mi amor.


Aún recuerdo el último dolor.


Me sentía tan vacío extrañando cada pezado de lo que has llegado a ser y me daba miedo o probablemente sólo vergüenza molestarte.


La noche anterior no habías estado del todo bien y las únicas palabras que habías dicho no fueron realmente recomfortantes, no sabía que decir, me molestaba que todo te diera igual aún cuando claramente no era así, solo que no lo decías. Jamás lo hacías.


Internamente tan pulverizado, me hacías falta y siempre estuviste tan apartada.


Sé que jamás hubieses llamado, no si pasaran dos horas, sino hasta que comenzaba a creer que el tiempo se me agotaba y que ya no habría más.


No tenía un hogar, todos se habían ido y yo inutilmente estaba ahí escribiendo todo lo que nadie jamás leería. No quedaba nadie más, solo tu y no estabas, nunca comunicándote, probablemente nunca lo hubieses hecho si yo no lo hacía, necesitas tanta iniciativa.


Pero lo necesitaba bastante, te necesitaba, me hacías mucha falta y no querría convertirme en una carga o en una molestia. Aunque la mayoría de las veces no fue posible tolerar tanta violencia mental, no sé porque esperabas que yo te buscara si tu nunca mostraste buscarme.


Ese día te había tratado de ver pero te dio igual, me arrebataste el valor de preguntarte acerca del siguiente día porque me asusté de tener la respuesta inesperada y siendo sinceros querida mia: En mi caso, lo esperado era siempre lo inesperado; cual lógicamente siempre llegaba este último.


Jamás me imaginé a mi mismo volteando a ver mi teléfono celular mas de diez veces en menos de treinta minutos. Sentía la agonía de tu ausencia y el aire respirado se sentía tan denso como el agua. Que mal.


Siempre estuviste bien y yo no pude, querida, todo siempre fue mas de lo que yo pude y no me comprendiste por mas que te lo dije. Me mató este sueño que ha sido el mejor que nunca tuve.

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