Un pasatiempo en estos días de influenza que no se puede salir a la calle, no hay fiestas, ni mucho que hacer, es analizar a la tan compleja chusmacomo los ratoncitos de laboratorio que son. Es divertido, lástima que puede llegar a ser frustrante al observar los resultados.

Todo esto dentro del tema de la famosa influenza. En lugar de ocultarse en sus casas, parece que esta gente salió de sus madrigueras para, por fin, hacerse notar. Pude encontrar diversos grupos, a los cuáles no les he puesto nombre ni veo necesidad de hacerlo.

Primero, los que se sienten más inteligentes que el resto de la población,sólo por no creer lo que el Gobierno les dice. “Ja! Te dejas llevar”. Esa actitud de superioridad por no llevar cubrebocas y salir a la calle como si fuera un día normal. Acompañado también de comentarios sobre la inefectividad del mismo cubrebocas: “No reduce totalmente las posibilidades de que te contagies”. El condón tampoco, y no por eso coges sin él. De cualquier forma y, suponiendo que todo esto es un “complot”, no hay absolutamente nada que hacer. La mayoría de los bares están cerrados o no hay gente, estos días ha habido pocas fiestas, así que, aún teniendo un intelecto mayor que la gente común, tendrás que rentar una película y quedarte en tu casita.

Hay también a los que les vale madre. Si hay una fiesta, un evento, o cualquier cosa que no haya sido cancelada, pospuesta o llevada a cabo con medidas de seguridad, van. Incluso sin cubrebocas ni nada para no dañar su imagen. Ok, cada quién.

Los que me caen bien, parecidos a los primeros, son aquellos que buscan un error en alguien superior, para agarrarse de ahi y sentirse más inteligentes. Ejemplo, si el Presidente o cualquier otra persona en la televisión dice “Influencia”: “JUAJAJAJAJA!!! Dijo influencia!!! Miren todos!!! Dijo influencia!!! Soy más listo que el precidente!!! (sí, lo escribí con “c”)”. De eso se ve mucho en Twitter y otras redes sociales.

Los de internet. Como es dónde más rato paso, son los que me han roto las bolas más rápido. Primero que nada ya estoy harto de los malditos mails sobre el complot detrás del movimiento generado por el virus. Pero es triste, muy triste, ver a gente supuestamente preparada, -amigos- y personas interesantes en general, dejarse llevar por un simple mail que les llega a su bandeja de entrada antes de las ofertas en viagra y después de los tips para hacer crecer su pene. No estoy diciendo que lo que esté en él sea verdad o sea mentira, tampoco digo que el único medio de información sean las televisoras y periódicos (que, para mi gusto, han hecho un pésimo trabajo), solo que no puedo creer como gente en la que confiaba tuviera ideas y bases sólidas, se abaratara por unas cuantas líneas escritas por cualquier izquierdista radical en espera de una señal para crear todo un movimiento político, con fuentes volátiles, propuestas ilógicas y el característico en ellos sentimiento de persecusión.

¿Qué solución propongo? Que no sean estúpidos, simplemente. Si el Gobierno está ocultando las noticias, es por que es demasiado fácil hacerlo contigo. ¿Lees el periódico? ¿Ves las noticias por internet? ¿Te informas en diarios internacionales sobre la perspectiva que tienen de tu país, tu Estado o tu ciudad? ¿Lees libros en general? Las noticias y los hechos históricos están ahi, solo tienes que dar vuelta a la hoja, leer más allá de primera plana y de los encabezados. Cree en lo que tú quieras, si quieres profesar tus estupideces hazlo, pero no conmigo. Si hay algo detestable en la gente es que se defienda con gritos y no con hechos ni acciones.