I__m_with_you_by_roman

Estamos paseando en el auto, como siempre lo hacemos, siempre en nuestro camino hacia otro lugar. Estoy manejando, pasando el letrero de la carretera después de recorrer una milla, contando las salidas hasta llegar a donde vamos.

Estas dormida en el asiento del pasajero, piel pálida de porcelana en el amanecer estrangulador del sol. La luz esta en corriente por la ventana y destella esa marca de tiempo, con los arrugados orgánicos de los árboles. Solo faltan unos pocos cientos de millas mas.

Por alguna razón no puedo ver que esto es real, real en la manera de un corazón roto, pero flotando mucho mas alto que allá aún así simplemente mirándola a su bella cara. Comienzo a moverme como si fuese un sueño, pero y aquí estas, justo en el asiento pasajero.

Concéntrate por un segundo, dale la vuelta al volante antes de que regrese a la contemplación. No me gusta el lugar a donde vamos, porque para mi ella es muy perfecta como para ir a este destino que nos espera, en algún lugar mas allá, fuera del alcance de mi amor por mas infinito que sea.

Pero aun así sigo conduciendo entre los charcos de la luz solar, esperando que no se despierte y sienta el dolor, esperando que esto sea lo mejor por hacer. Siento las lágrimas comenzando a rosar mis mejillas, y una mirada al espejo me dice que relucen en la luz del sol. Es belleza cubierta por la agonía, y simplemente no la puedo apreciar.
Mas tarde siento una delicada agitación en el asiento a mi lado, rozo mi mano rapidamente bajo mis ojos, rehusándome a mostrarte mi debilidad. Pero ya me conoces muy bien.

“Hey,” me susurras suavemente, “no te me escondas.”

No te respondo, pero sabes que escuché, puedes deducirlo por el endurecimiento alrededor de mis ojos. Sabes que yo no quiero esto.

Hay una pluma sentada en el compartimiento donde se ponen las bebidas en los asientos de adelante, una pluma roja que nunca uso. La tomas cuidadosamente, alcanzándola hacia tus delicados dedos por un momento antes de remover la tapa. Antes de que pueda entender lo que esta pasando realmente, siento la fría bolita de la pluma en mi antebrazo, pero no puedo quitar la vista carretera para observar lo que haces. Solo puedo estremecerme con el contacto, de lo cerca que estas a mi.

“Es la siguiente salida,” me susurro, y volteo mi rostro rapidamente para evitarme ver el dolor en tu reacción. Tomo la vuelta al letrero verde que dice, “Salida 52.” Es el número que mas desprecio, y el siguiente letrero es mucho peor: Hospital 2 millas. Pero aun así mi pie esta parado en el acelerador, manos en el volante a las diez y dos en punto, revirtiendo las clases de manejo por el nerviosismo.
Llegamos a la cochera del estacionamiento, y mi viejo Cadillac da una parada. Veo mi brazo. “Te quiero,” esta escrito dentro de un corazón, y casi pierdo esta batalla interna, casi. Tengo que ser fuerte, por mi.

“Mírame,” dices, poniendo tu pálida mano bajo mi mentón y volteando mi cara hacia la tuya. No me resisto. Tu otra mano hace frente a una mia, y me enfoco en ti fuertemente.
Tus ojos todavía son cafés, tu cabello negro y rojo andrajoso. Eres la persona mas bella que he visto; la mas bella que veré. No podia quitarte la vista, aún si realmente lo quisiera.

“Si hubiera una cosa que le pudieras decir al mundo,” le digo silenciosamente, “¿qué sería?”

Tus ojos se detienen sobre los mios, y puedo sentir el latir entre los dos, una conexión mágica. Todo lo que puedo hacer es esperar tu respuesta.

“Amor,” dices, y tu voz se rompe. Puedo imaginarme que estas apunto de llorar, pero tengo que escuchar lo que tienes que decir. Finalmente, te siento apretar mi mano con toda la fuerza que te queda. “Amar a todos; a todo; a cada segundo. No sabes cuando te vas a perder todo.”

Puedo sentir tu marco quebradizo dentro del mio, dejando caer mi mentón y mano. Estas solloza por lo que fue inevitable, pero yo delicadamente alzo tu rostro con una mano, le seco las lágrimas con el pulgar como si eso fuera a hacer todo mejor, pero ¿A quién engaño?

Hay dos personas
En el Cadillac
Sentadas en el estacionamiento de un hospital
Una se esta muriendo…

…Pero el amor nunca muere.

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