La verdad que este es mi primer intento de escribir en este género, y esto es mas como un primer borrador, no me molesté en siquiera editarle la ortografía así que… ojalá este bien.

The_Sound_of_Silence_by_roman

“A-ah”.”

Cerré mis ojos, y terminé viendo mi propia casa. El exterior se veía exactamente como siempre quise verlo; los rosales rodeaban el patio del frente, no solo la entrada, y los árboles estaban acomodados en plena perfección. El césped olía como a recién cortado, y estaba lo suficientemente mojado para poder adivinar que los rociadores habían sido apagados recientemente. Las Vergissmeinnicht también, estaban brillando en un clima primaveral. Una imagen destellaba en mi mente y me dí cuenta de algo. Oh – Ella debió de haber atendido estas. Dejo la imagen nadar en mi mente… Diós, se veía tan bella dentro de la cocina, regando las zezenias, dejando que la luz del sol iluminara sus facciones de una manera correcta.
La imagen se desvaneció negra.

Cuando me acerqué a la puerta frontal y alcancé el picaporte, la puerta se deslizo repentinamente sin siquiera tocarla, como si la casa en si me estuviera dando la bienvenida. Sonreí, y me hice mi camino al living, donde me acosté encima de mi mochila del colegio (que extraño, ni siquiera recuerdo haberla traido) contra el televisor. El momento se sentía como temprano en la tarde- Estaba muy seguro de que ni siquiera tenía que molestarme en voltear al reloj. Me fui a la cocina, y una parte de mi esperaba verla allí, preparando la comida como cada vez que llegaba del colegio. No, la cocina estaba vacía. Suspiré, extrañándola ya.

Me pregunto si estaba cansada, debio ser eso probablemente, o tal vez estaba estudiando para un examen, del cual se le olvidó contarme. De una u otra, me di cuenta de que era mejor que yo me pusiera a cocinar, si ella no estaba aquí. “Oye?, ¿Qué quieres comer?” Grité, pero la única respuesta que vino fue de mi propia voz haciendo eco, ¿Porqué mi casa produce ecos?. Me voltié, enfadado. “Esta bien. Solo veré que hay aquí…”

Me tomó un rato preparar los ingredientes para hacer pollo con un curry delicioso; corté el broccoli, las zanahorias y tofú, y también prepare los tallos de bamboo, leche de coco, el pollo y sazoné. Pongo el pollo y la leche de coco en jarros separados para hervir, y decidí ir a ver como estaba ella. Ya debería de haber bajado a hablarme.
”Estas allí?”, grité, haciéndome camino a su cuarto. “Cate?”
De nuevo mas eco. (Soy yo, o mi voz realmente suena enojada?)
Me empecé a impacientar. La llamé por su nombre de nuevo, y me contestó el mismo eco. Antes de saberlo, estaba corriendo gritando su nombre. Su cuarto no debería estar tan lejos; Ya lo debería de haber alcanzado, incluso caminando.
Seguí corriendo, mi pecho latiendo.
El pasillo se hacía cada vez mas largo en lo que brincaba su longitud. Estaba creciendo. Me voltié a una esquina solo para que otra esquina me conociera. Aun así, seguí corriendo a lo largo de este corredor que nunca me dejaría llegar a mi destino.
”Hn-hn-haaah-“
Hace cuánto comencé a correr? Mi pecho se sentía como hundiéndose, y empecé a caerme de la desesperación. Pero darme por vencido quedaba fuera de la pregunta. Algo estaba mal, ella no estaba bien, estaba seguro de ello, así que seguí corriendo hasta que yo-
-La casa esta viva, esta viva y la esta asesinando.
No podía correr mas. Agité mis dientes, ignorando mis piernas que me lloraban por detenerme.
Ahí! Su cuarto estaba al final del pasillo, podía sentirlo. El pasillo dejó de crecer- Podía alcanzarla a tiempo. Batallé para jalar oxígeno a mis pulmones para este último estrecho, estaba tan cerca.
-no no nonono deja de crecerDEJA DE CRECER
El pasillo, inútil por dejar de crecer simplemente se estiró alejándome nuevamente. Las paredes se han empezado a cerrar, la puerta cada vez esta mas lejos.
Podía vencerlo. Mi mano estaba casi en la perilla. Me apoderé de ella como un vicio, la giré y empuje la puerta. Cate, tenía que ir por ella, tenía que-
Un destello rojo asaltó mis sentidos. Estaba ciego por un momento, y entonces: calor. Algo explotó detrás de mi, algo como una bomba pequeña. Escuché su grito, después. Viniendo de la cocina.
Una imagen: La figura de Cate sobre el lado mas lejano de la cocina. Llegó a casa después de mi, vió que comencé a cocinar, y vió que se me olvidó el arroz. No prendí el ventilador del horno, y una de las válvulas del gas no estaba cerrada completamente. En lo que comienza a poner el arroz: la explosión. Estaba en el suelo ahora, soplada de regreso por la fuerza del disparo, su delantal, la orilla de su vestido en un incendio. Uno de sus brazos se ha quemado.
Cierro la imagen.
-Esto es un sueño, tiene que ser un sueño
Veo detrás de mi.
El pasillo había regresado a la normalidad. Ví una luz al final, y chispas provenientes de llamas.
”Cate”.” Dije su nombre una vez, y mi vicio al picaporte desapareció. Mas chispas emergían de las escaleras, y otra vez, comencé a correr.
Llegué a las escaleras con una velocidad inhumana. No había manera de que me detuviera. No había manera de evadir la siguiente explosión de la segunda pipa de gas explotando.
Le doy una mirada a su cuerpo caído, golpeado antes de que el dolor me asaltara.
-esto es mi culpa Por cada vez que mi cuerpo se convulsionaba, una parte mi moría. Mi piel estaba siendo cocinada en mi propio hogar.

-no quiero morir

Mis pulmones sentían las ganas de explotar. Necesitaba aire, pero si respiro, solo obtendré cenizas.

El suelo, simplemente así, terminó. Todavía estaba sobre mi cama, en mi propio cuarto, ahora empapado en sudor frío. En lo que mis ojos comenzaron a acostumbrarse a la oscuridad de la noche, vi que eran las 3:15 a.m.
Me cambié de lado. No podía dormir de nuevo- no después de eso. Me volvería loco si viera eso de nuevo. Mi cuerpo se sentía debil también. Tenía calor, quería quitarme las sábanas, pero no podía.
Así que esperé. Esperé a la mañana porque sabía que si me dormía de nuevo, moriría. Lo único que podía hacer era concentrarme. Mientras me concentrara, podría pelear contra esta enfermedad.
-no me quiero morir
… por su bien. Necesito vivir. Podríamos vivir felices si estoy a salvo.

a…”oh.”

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