Existe algo en el sentimiento de un coche a máxima velocidad y el viento en mi cabello que me hace cerrar los ojos. Hay algo en la manera que sus dedos están enredados a los mios, muy firmemente, cortando la circulación y la sangre fluye y el sentimiento que me hace sentir de la misma manera por ella. Hay algo en el cielo y en el suelo y sobre el pavimento que me hace querer gritar pero hay algo en el camino, rompe en dos mis pulmones que me hacen guardarme el aire.

Setenta. Ochenta. Noventa. Vamos muy rápido. Mas rápido que nuestros corazones, nuestras bocas y nuestras vidas. Estoy conduciendo, una mano sobre el volante, una mano cavando ambas nuestras tumbas. Y hay algo en la manera en que lo digo, «Ya te estas divirtiendo?» que me hace pensar que la diversión ni siquiera ha comenzado. Afuera ya no es real. Por supuesto, hay árboles y casas con luces encendidas y gente dentro de las casas pero no son reales. Solo son líneas borrosas y ojos borrosos y algo acerca de eso me hace pensar tres horas mas temprano.

La radio esta encendida pero no puedo escucharla sobre las ventanas abiertas y el salvaje viento y mi cabello será un desastre por días y algo acerca de eso me hace pensar en el verano y en el último verano y algo que no debimos haber hecho pero lo hicimos de todas maneras. Estoy preguntándome cuando llegaremos a donde vamos y algo acerca de eso me hace querer no saber. Algo acerca de eso me hace pensar que nuestro destino esta localizado en algún lado entre las líneas del infierno.

Y ya puedo ver el fuego detrás de sus ojos, y en sus venas. He sido capaz de verlo por meses, años y nunca he dicho nada. Acaso no sabes que hablar no significa nada? Acaso no sabes que nada significará NADA cuando te mueras y cuando la persona que te recuerda también muera?
Algo acerca de eso me hace querer llorar pero el viento seca mis lágrimas mas rápido de lo que caen y sonrío porque hay algo acerca de de la manera en que sus nudillos se empiezan a pintar blancos, la manera en que el coche se mueve, deslizándose a través de la calle, las llantas dando vueltas tan rápido que ni siquiera tocan el suelo. Hay algo en la manera que le digo “Sonríe, mi amor. Sonríe y ríe y veamos que tan rápido podemos ir. La manera en que le digo que nadie se acordará. Nadie se acordará. No cierres tus ojos.

Algo de eso me hace pensar que no tengo intención de golpear el freno y toda la intención de abrir una gran entrada dentro del infierno.

Hecho: A 24 horas después de que mueres, nadie podrá reconocer tu rostro.

Hecho: Eso me asusta.

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