Parte 1
Parte 2

Días después de ti

La respiración no pagó la factura, finalmente desconectada del tablón de la electricidad y así es como te vas y yo me quedé; Resaca y peso inferior al normal. Mi mundo parece una paz ensordecedora al quedarme varado junto a la ventana, entrando como a Pasadena de los recuerdos, que se vuelven un enigma abrumador para lo que hoy en día mi vida es.
Igual que como siempre es.

Escurro mis ojos por un momento de lado a lado para ver cómo puedo olvidar esto que siento por un momento y ahí es cuando lo noto. Tu libro que solías escribir cada vez que estabas aburrida.
Paso varias hojas y veo una que me llama la atención.

«Cualquier persona puede hacer historia, todo se trata de quien la escribe»

Siempre viviste aterrorizada a ser olvidada y no estoy totalmente de acuerdo con eso que escribiste porque también se trata de quien recuerda esa historia, sin haberla leído, por supuesto.
Los recuerdos es también una forma a la inmortalidad y tú la alcanzaste no solo en mi pero también en otra gente, estoy seguro.

Puedo leer muchas cosas, esto es más como un diario o igual podría ser el retrato de tu autobiografía.

«Jamás había sido tan feliz, incluso esta dosis de degeneración ya no tiene mucho sentido como lo solía tener antes de conocerlo, tan solo desearía poder dejar de consumirles vivir con él para siempre. Juntos hasta el túnel de la luz»

Como no fui a darme cuenta de que tu vida dependía de unos simples fármacos, que grave estupidez la mía… De haberlo sabido antes te hubiera detenido.

Ya no debo lamentarme, debería estar en el momento el cual debo comenzar a olvidarte pero a estos días ya es imposible, quizás quiera que estés en mí para siempre.
Me pregunto si amar se dará después de ti, aunque sigues siendo quien ilumina mis noches y quien me inhibe durante el día.

Al final las cenas no fueron más placenteras sin ti, ni siquiera hay cenas por el mismo hecho que no hay desayuno.

Me voy a dormir pero desearía despertar mañana contigo.

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