Casi nunca hago un artículo después de poner otro, por lo general los guardo y los coloco en el Blog días después. De igual manera, estoy en ese ‘mood’ de las mamás cuando te dicen que los niños de África no tienen que comer cuando no quieres ni probar ese pedazo de carne que te sirvió.

El mundo moderno nos agrega angustias ¿Y qué hacen las personas para sobrellevarlas? Con materialismos y concupiscencias para oxigenar el alma. En cierto grado me pasa a mi y les pasará a ustedes: un estúpido círculo vicioso ruin y egoista.

Por otro lado, estamos en medio de una crisis que ha hecho que llegue a 100 millones el número de personas que viven en la pobreza extrema (newsweek). Pero al ciudadano de primer mundo le vale lo que los otros padezcan mientras funcionen sus aires acondicionados y sus hummers. Podriamos darles algún grado de excusa por esa misma condición en la que viven. Esa burbuja de bienestar y felicidad…

Pero en un país tercermundista como el que habitamos, donde vivimos en carne propia esa miseria, donde a la vuelta de la esquina nos esperan imágenes, actos, personas marcados de necesidad, tendriamos que hacer algo por los nuestros. Lastimosamente este es un país con clase alta insensata e indiferente y clase media que solo se empeña y acupa todos sus recursos en ser wanabee; un país de políticos corruptos y empresarios sin escrúpulos. Un país donde la idea del progreso se ha desvirtuado, creyendo que el progreso esta en el consumismo que raya lo inmoral solo para aparentar, solo aparentar, mas status: Grandes camionetas que consumen combustible innecesario, contribuyendo, además, al cambio climático que terminará por llevarnos a todos, ricos y pobres, al traste.

Todo se va a la mierda. De que sirven los discursos demagógicos de nuestros políticos imbéciles en estos tiempos de campaña. De que sirve tu iPhone niño. De que sirve la tecnología cada día mas inhumana…De que sirve todo esto y muchas cosas mas si hay gente que sufre de hambre. De que sirve.

La próxima vez que nos creamos ‘modernos’, civilizados, democráticos y progresistas…slow down, dediquemos un minuto pensar. Antes de desbocarnos detengámonos un momento a mirar al de a lado, al que sufre. Cada vez que pisemos el acelerador pensemos en las millones de personas que duermen, si es que duermen, con el estomago vacio sin esperanza alguna. Pensemos en las personas que en estos tiempos siniestros de crisis han perdido su trabajo y sus familas la están pasando mal. Pensemos en los recursos naturales que estúpidamente nos estamos gastando: Y entonces a ver a que nos sabe sentirnos tan chingoncitos con el aire acondicinando a todo lo que da y las ventanas del auto abiertas camino al ‘mall’ que está a dos cuadras de la casa a comprar vino tinto y el gadget de moda. Pensemos en todo esto y a ver a que nos saben nuestras vidas tan cómodas frente a computadoras, internet de banda ancha, televisión de paga, celulares a granel y un bonito jardín.

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