«Has sido borrada, ya no existes. El tiempo pasado, el mundo cruel de los recuerdos, el lugar que nunca serás, los últimos renglones y las últimas palabras. Me despido de ti.».

Desde la noche del sábado, el solitario pensamiento de ti regresaría a encantarme cada noche, hasta que finalmente llegó en plena luz del día, entonces estuve en el paraiso por un lapso corto del tiempo hasta que empecé a realizar que todo este pensar comenzó a volverse inútil y me mantendría estupefacto e idealizado en la inalcanzabilidad. Ahí fue cuando supe, todo lo bueno llega a un final.
Antes de que te deje ir, te pensaré una vez mas divina; Haré espacio para ti dentro de mi imaginación por un momento más, antes de que dejes de existir. Guardarte cercana a mi mente parece lo ideal, se siente tan bien, pero vaya que me daña la vida… Una semana antes jamás hubiera pensado que terminaría cruzando los límites de esta razón, borrar cada trazo de ti, cortar papeles tapiz de alcohobas condecoradas, quemar fotos enteras. Si tan solo hubieras sabido que te extrañé tanto, ahora mismo apoyarías cada pensamiento que me ha llegado por borrar cada uno de tus recuerdos, no es como que importa de todas maneras, al menos no a ti.
Un producto de mi imaginación con poderes ilimitados. Si hubieses estado frente a mi, hubieras sido como te elaboré en mi mente? Fuiste de otro lugar, un deleite, me quedé asombrado al poder de la madre naturaleza. Alguna vez pensé que me llevarías lejos.
Así que abordo el tren al fin, cierro mis ojos y sin embargo ya estás aquí otra vez, siempre con la blusa roja que tanto me gusta, tu cabello, usualmente recogido de la frente y con tus dedos trazarías el movimiento que cautivó mi mirada por unos segundos.
¿Y yo? Bueno, yo ni siquiera me puedo mover, observarte parece mas que justo, a despecho de todo lo que me imaginaba, una novela de shakespeare completa, de todas maneras, la imagen única de ti, ahí, en una noche nevada de invierno en Broadway, frente a mi, sonriendo en medio de la multitud. Eso convirtió 18 años de vida en vida, quizás extraordinarios. Después de eso, lo último que podía pensar, era en como todo esto fue un sueño, incluso podía olerte en lo que te aproximabas, tomar tu mano de uñas rojas y ojos perfectos, tan extraterrestriales, lógicamente una lágrima se dejo escapar sabiendo que era la última vez que te veía, no lo pude evitar, en serio… Eso si, no es que estuviese triste, fue mas que nada el sentimiento de estar ahí, por el hecho de que no podía creer que tan brillante y potencial era tenerte ahí, como si nada, construyendo un amor mas allá del cielo, haciendo el amor en un cuarto que no podía reconocer, en ese momento sagrado, no podía pensar en regresar a casa, ya estaba en casa.

Ay de mi… La canción termina y abro los ojos de nuevo, ya te extraño como un loco. Desearía que estuvieses aquí a lado de mi, acostando tu cabeza, en silencio, disfrutar el momento con ojos cerrados escuchando la canción que sale de las bocinas del estereo, lentamente arrastrando los pies del planeta. Pero lo peor ha llegado a ser, el momento donde debo pararme en alto y eliminarte. Soñando de ti por una última vez, mujer de los ojos lunares, mi único deseo y te rindo, yo me rindo.

En lo que decidiste alejarte yo he decidido borrarte la noche anterior en lo que me tomé la botella de rón, yo solo.
Te quedas en estas palabras, este es mi recuerdo de ti, el resto solo es escombros, y tu ya no existes, infarto.

Tu existencia se convirtió en tu inexistencia.
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