Vida sedentaria y una solución corroida de tres personas vertidas en el mismo lago de paredes. La vida parece tan cruel y la calle tan vanidosa; Me serena la calma, me calma.
Con tanta tormenta a mi alrededor no me puedo sentar a escucharme pensar, el sonido es tan ensordecedor que piel se me borra gris con el humo del cigarro

Lección? Nadar en cenizas no es algo para tratar en casa sin supervisión profesional.

Abramos un pequeño paréntesis para enfatizar en las analogías de una mente floja y poco laboral: Duerme, despierta, come, siesta, grita, llora, vuelve a dormir. [Acciones del día²].

Amigo mio, los perdidos de espíritu no tienen redención. El dolor no se engaña a base de gritos y malestares del ceño. El fin del dolor llega cuando finalmente hemos de recordar que el mundo y los colores están hechos para que la vida no duela tanto. El fin del dolor llega cuando finalmente podemos sonreir al ver el horizonte sabiendo que el gobierno que nos atiborra de disfunciones emocionales ha caido bajo las plantas de nuestros pies cubiertos en piel de zapato. Sabiendo finalmente que el amor podría estar a dos casas de nosotros o en otro país, sabiendo… Esperando.

No puedo imaginarme regresar al infierno después de vivir la experiencia más gratificante para una vida que ha sido visitada por la miseria en repetidas ocasiones, y no necesariamente a las cinco de la tarde para el té. Yo no puedo. Pero me debo marchitar.

Anuncios