El paisaje cambia repentinamente. El atardecer rojizo se vuelve una intensa nube de oscuridad con la constelación de orión cayéndose a uno de los lados por encima de nuestras cabezas.
No comprende realmente las últimas palabras que salieron de mi boca o quizás sí, pero puedo darme cuenta… Sus ojos la delatan probando el sabor de la duda.

“¿Por qué me dices esto? Es la primera vez que nos conocemos.”

Me siento seguro de mi respuesta y contesto:
”Antes de esta misma tarde en que te conocí, yo estaba y he estado mucho tiempo desconectado de este mundo.

Me responde “Aún desconectados del mundo no quiere decir que no formemos parte de él”

La respuesta es de bastante revelación tanto para ella como para mí. Aún así mi mente siempre encuentra algo que decir.

“Pero ¿qué es lo que realmente nos lleva al punto de isolación? ¿Acaso es que estamos tan sumergidos en nuestro propio mundo perfecto para darnos cuenta de que somos los únicos en él?
Es como llevar una vida llena de angustias y conflictos emocionales para buscar la mejor manera de compartirle a las masas nuestro de plan de un mundo perfecto. Pero de nuevo, ¿Quién tiene la definición correcta de un mundo ideal?”

Me mira con ojos escépticos, nadie le había dicho algo similar, andie le había dicho algo tan real, al menos no en un sueño, eso es certero.

Sigo hablando – “Finalmente cuando te conocí comencé a comprender mi mundo externo:
El día de ayer no me podía imaginar a mi mismo conduciendo a la oficina para caer en 8 horas de monotonía para que al final del día me dieran simplemente un boleto canjeable por papel impreso con un importante valor en la tierra del capitalismo. Pero ahora logro comprender la preocupación por este bono semanal…”

La siguiente ola de palabras que vaya a salir del aire ya procesado por mis pulmones la intriga pero aún así sonríe al verme.

“…Siento la importancia de esto gracias a alguien como tú. Cuando amas a alguien siempre buscas darle lo mejor no es así?”

Hasta este punto ya sólo estaba divagando por la vergüenza de un confrontamiento cara a cara por el rechazo de decirle la forma en que me enamoré de ella en tan sólo 4 estaciones del reloj, me parecía tan absurda la idea, seguramente a ella también.
Mis sentidos no me permitían decirle como el sol brillaba en la mitad de la noche tan solo al verle los ojos.

Después de un silencio ella hace pausa y lo aquebranta preguntando.

“¿Y es que acaso tu mismo no eres suficiente para hacer que todo esto tenga sentido? ¿No eres tú la primera persona que debería hacer todo esto como algo real?”

Camina hacia el otro extremo del lugar dejándome estupefacto. Por primera vez siento mi mente seca, las excusas se marchitan y no sabía que decir del todo.
En un instante comencé a sentir voces y un estremesimiento del cuál desconocía su origen. El reloj le había dado la vuelta a mi subconsciente y ya casi era hora de despertar.

Por la agonía de no querer alejarme de ella le alcanzo y me abraso fuértemente a su mano. Así finalmente puedo resolver el enigma que me atiborró la mente por unos minutos.

“Claro que lo soy, discúlpame, la fatiga le pesa a mi delirio. Después de todo te perseguí hasta aquí y me resulta difícil reencontrarme con un pulso estable y una respiración lenta en calma; Hoy en estos instantes comienzo a sentir la conexión con el mundo y por primera vez en años estoy lúcido en esta realidad, en esta vasta tierra que yo antes creía estar tan mal, me ayudaste a realizar que el único error aquí era mi manera de verlo.
Hoy por día y al mismo tiempo noche, después de mucho tiempo puedo sentir miedo, dolor y angustía.”

Ella responde – “¿Y eso no debería ser algo por lo cual alejarte y olvidarte de mí?”

“No, verás… Un corazón que siente es un corazón que sirve, sea lo que sea.
Yo antes de pasar este día contigo había llegado al punto en el que no me importaba. Dejé que mis frustraciones agresivas se convirtieran en simples rencores pasivos y los estados de depresión que más me golpeaban en unas nostalgias terribles que hacían mis hombros aproximarse cada vez más al suelo por culpa del peso de todo lo que me he guardado en los años. Y ni siquiera debería comenzar a hablar de mi ceño fruncido.”

Como sea, solté su mano y dejé mi punto claro. El panorama me cambia otra vez y en lugar de tener esa noche estrellada cambiamos a una mañana de esas en que la brisa del mar tapa la luz irradesciente del sol. Entonces recordé que esa conversación que había hecho las horas parecer un simple par de minutos se basó en una serie de problemas y cultura general.
Impido que mi orgullo arruine el momento y la volteo a ver, se está aproximando a mí y comienzo a sudar en frío, nervioso, sus labios se detienen junto a los mios sin tocarlos. Me congelo y el inoportunio de los sueños me congela el movimiento y no la beso, no me atrevo y se aleja.

¡Increible! Yo acabo de hacer una declaración implícita de amor en mis palabras y no dice nada, sin embargo decido seguirla, ya solo puedo ver su silueta a la distancia, corriendo a la ciudad en el horizonte…
La persigo hasta que finalmente estoy en la intersección de una ciudad. Los coches transitando en las avenidas y boulevares. Como en cada mañana de un lunes.

Ya no la pude encontrar pero la puedo ver… Puedo ver su rostro reflejado en la cara de todos los transeuntes que caminan en las aceras de las calles; en el aire siento sus dedos como si delinearan mis mejillas; en la lluvia siento su dolor y en el calor de una fogata me abraza.

Esto finalmente me hace sentir la belleza palpable en los lugares donde no la podía haber, la misma belleza y simplicidad en la rutina que mis ojos no me dejaban ver… Al fin el reloj me traiciona y despierto. Siento el sueño más intenso que la realidad misma de estar en cama. Sin embargo ella es real, muy real! y sabes? Pasé la noche con ella, quizás ya no está aquí esta mañana y no regresará, tal vez, pero una cosa es segura:

El mundo me parecía un lugar tan vacío sin ella. Hoy por hoy, el mundo es mi hogar.

Qué ironía la mia… Los días antes de ti.

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