He andado de viajante en la vida abstracta, subdito de mis propias costumbres mundanas y ortodoxas. Nihilista entre pláticas y es que creía haber alcanzado la verdad objetiva, no es cuestión teórica sino práctica, siempre soy tan escéptico. Me he dedicado a mi autodestrucción mientras la naturaleza asesina y separa los lazos de mi familia, sólo para demostrar que puedo irme al abismo y regresar como un árbol que ha sido talado, más fuerte y más grande de lo que nunca antes fue. Siempre me ocurren cosas y la palabra familia nunca tuvo tanto significado como lo tiene hoy.

“El trayecto es la escencia misma del viaje; que ir yendo es lo que fascina. Cuando se da un paseo surgen historias acompañadas de ilusiones. ” Luna Córnea

A veces me gustaría despertar, leer el pronóstico del día y creer que esta vez no fallarán. Salir de la casa, sin temor a dejar el abrigo y testificar que esta vez, en efecto, no se volvieron a equivocar. Proteger la mitad de no-orfandad que me queda, igual que el principio del creador.

Los años han pasado vertiginosamente y con ellos se va léntamente mi juventud y los absurdos restos de una inmadurez; miles de recuerdos se aferran a la permanencia dentro de mi cabeza. Todo ahora empacado en cajas sin embargo. “Fragile” se puede leer en tinta roja, todo sea para mandarlas a otros lugares. Sin recuerdos que se queden a persistir, no niego que yo voy a tener un gran futuro, pues justo ahora mismo podría ser un gran poeta y la estrella del momento.

Pero en este momento los deseos de ser el sobresaliente no tienen lugar en estos tiempos tan temerarios, no puedes ser la persona que los demás admiren mientras hay pedazos en el plexo emocional de uno que no han sido bien conllevados en los últimos meses. Hay trabajo. Trabajo del difícil. Del que me paro a lidiar con mapas problemáticos de la vida aunque a despecho de eso no todo resulta ser tan abrumador…

Por momentos ciegos y entre paréntesis felices algo (o alguien) me hace recordar que todos los minutos sirven.
¿Cómo le hice para tener el corazón tan grande sólo para alguien? – Es una de esas dudas que no tienen respuesta pero el hecho de saber que existen causan una alegría que se dispersa por cada suspiro jugando a ser el sol tan vanidoso, que se ve, ese sol que se ve de verdad al terminar las lluvias de un frío octubre. Contigo así de convergente se vuelve todo. Un silencio que habla así de bonito.

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