La naturaleza reverberando ecos en sueños. La tranquilidad ha invadido cada rincón de la habitación y la exasperación comienza a sentir la opresión a flor de piel. Es difícil observar cuando el vacío genera un ojo de botella en un radio de 2 metros alrededor de tu labio.
No es que no sea un desastre y definitivamente no trato de representar tal justificación pero los anagramas mentales han creado sopas de letras de las palabras mas difíciles de confundir..

Así que en lo que busco nombres y recuerdos en un estanque de palabras desconocidas comienzo a sentir la sensación como de un déjà vú en un hoyo negro. Me escondo dentro de las sábanas para no ver, pero aparecen reflejos de personas pasadas, identidades de formas borrosas y movimientos que brillan. El pasado nunca había sido tan real y presente, incluso presentí que iba a existir un futuro y es que a mi me gusta pretender que todo tiene un futuro porque esa es la manera mas bonita de ver todo, ¿no?

Aunque todo se reduce a adivinar a donde irá el humo de un cigarro, así de enigmático y adictivo es inhalar esa sustancia tan pútrida y seca que relaja tanto a los nervios. Pero que uno escriba sus propias premuniciones, ahora estamos hablando de putridez. Es cuando uno reconoce sin su bozo y sin gesto alguno de pensamiento que no pasa de ser un loco mas en la inmensa curvatura, que es un globo llenado de aire reciclado por los pulmones de alguien más.

Pero la pelea siempre es latente, el coraje que se le da a uno de herencia no es algo para desperdiciarse porque es lo que le da substancia a una vida que no es vida, son las ganas de matar a la adversidad y asesinar a palabrerías al guardia resguardando una puerta con llave donde encuentras los tesoros, pequeños vidriosos testimonios de que el génesis de uno mismo vale la pena a pese de las cosas que se han perdido.

Las regalías y el dinero no tienen tanto valor después de todo. Así que a despecho de todo lo anteriormente planteado habría que recordar que uno siempre esta inmerso en sus propios delirios y dar gracias que a veces hay otros delirios-complemento. De otra persona. Por ahí. Vagando. Una media naranja, quizás?

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