Polilla emperatriz en un viaje de letras, cada cual se duele en sus penas calladas, olvidadas, que no se acuerdan que duelen hasta que duelen. ¡Ay mar de noche! La inconsciencia de su mejor amiga entre olas negras lo enamoró apasionadamente cuando venía lo mismo por los dos lados: La plenitud de la soledad y un inmenso espacio para escribir.

Corbata sobre corbata con el sol más luminoso y caliente que se puede sentir en un sendero de árboles verdosos que visten largas ramas con muchas hojas de primavera y un soplido de brisa saludadora, te veo en mi traje caminando por ahí. ¿Te acuerdas que te decían que eras un árbol allí con quien sea? Pues otra vez debajo de la colcha roja para sentir, no tan seco ni tan solo pero en blanco y negro.

Te escribo un cuentito corto, que no se come y que es total hiriente. Todo por ser lo que no soy en este momento, con la cara quemada, con el alma enterrada. Sueños; incumplidos ellos en la tiniebla del amanecer.
Si talan árboles me pierdo unas veces mas y otras menos. Las voces viajan dentro del aire verificando no ser yo en cada respiración.

Polilla dibujada en cuan punto suspensivo eres, soy yo, ¿me recuerdas? opaco y amarrado sin volar dentro de mi cabeza y siempre escribiendo con su lápiz aferraciones de no querer nada. Ni su lunar en el cuello… Soy un loco vagabundo, meditabundo que se pierde al tacto de una guitarra.

Paso tras paso me voy hacia un desnivel doliente con molestias resignadas, como si fuera causante, englobado en un sistema oficinesco, que odia el uniforme de los jueves y es feliz. Se baña en melancolía y llora con los programadores del televisor. Proclama su desdicha en cuadritos y no saca la cámara apático y fuerte.

Vi mi amor en la cabeza de otra persona, se me angosta la cama entre húmedos recuerdos. Duele en las arterias lo que no es mío, allá distante, afuera. Serena mi voz y mis ojos caídos en la intensidad de un sueño efímero. Goteras de vocablos completos, palpables y húmedos, en la lentitud, cuadro por cuadro. Es más del mundo que de mi, la materia se impoarte gris entre la gente y es completamente excluída de mí. Soy vacío e indigno. Así me pasa todo el tiempo. Asesinado por sus oraciones.

¡Salud por lo irreal!
El silencio y la distancia agarrados con las yemas de los dedos.
Cumpleaños algo.

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